Aunque de acuerdo con especialistas más del 2% de la población mundial tiene vitiligo, aún existen muchos mitos que rodean a esta enfermedad de la piel.

En el marco del Día Mundial del Vitiligo, la dermatóloga de Servicios Médicos de la UANL Valeria Garza Dávila señaló que esta condición cada vez es más frecuente en Nuevo León y no presenta síntomas, pero sí afectaciones emocionales en quienes la padecen.

“El vitiligo es una enfermedad que se caracteriza porque hay una pérdida de la función de las células que producen pigmento en la piel. Son manchas blancas en la piel muy bien definidas que en la mayoría de las ocasiones no causan comezón, no dan molestias y no tienen algún otro síntoma acompañante, pero pueden llegar a causar inseguridad en las personas”, dijo Valeria Garza Dávila, Dermatóloga de Servicios Médicos de la UANL.

Aseguró que las manchas blancas que caracterizan al vitiligo suelen aparecer en el rostro, nudillos, codos y zonas donde existe fricción o mayor exposición al sol.

Esta enfermedad no tiene cura y puede desarrollarse repentinamente por factores diversos, principalmente hereditarios.

“Es una enfermedad multifactorial, pero el componente hereditario nos indica que hasta el 20% de los pacientes tienen un familiar directo y esto aumenta de dos a tres veces el riesgo de desarrollar esta enfermedad. También se caracteriza por estados donde hay una oxidación de las células que puede estar influenciada por el medio ambiente, estrés o algún problema psicológico”, expuso Valeria Garza Dávil.

Valeria Garza Dávila dio a conocer que la población en general puede verse afectada desde cualquier edad y que, contrario a lo que piensa, esta enfermedad puede cambiar la apariencia de las personas en un corto periodo.

“Uno de los mitos que tiene el vitiligo es que se da en pacientes únicamente con piel oscura, pero esto puede pasar en cualquier tipo de piel, tanto clara como oscura. No es contagioso y eso sí, hay que educar a la población y a la gente que tenga algún conocido con vitiligo; es necesario que sepa que no se transmite de ninguna forma”, dijo.

En cuestión de cuidados, explicó que el uso de protector solar y una buena alimentación pueden favorecer a los pacientes.

“Yo considero que hay que normalizar la presencia de esta enfermedad en nuestra población porque cada vez la vemos con mayor frecuencia y esto no determina la condición de cada persona, siempre les decimos a los pacientes que es algo meramente estético”, finalizó.

Las manifestaciones del vitiligo

Verónica Garza tiene 34 años, y 20 de ellos con vitiligo.

La enfermedad surgió en ella con la aparición de una mancha en la cadera y al poco tiempo su cuerpo comenzó a perder pigmento.

“Al principio no le tomé importancia, pero después empezó en mis manos y a estas alturas yo creo que tengo el 60 por ciento más o menos de manchas de este tipo en todo el cuerpo”, comentó Verónica Garza, Paciente con vitiligo.