¿Se ve como queso, pero no es queso? Hay alimentos como las tortillas y bebidas alcohólicas que se venden con engaños al consumidor por incorporar o sustituir ciertos ingredientes, los productos lácteos no se han escapado de esta situación.
De acuerdo con el Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana el queso proviene de la coagulación de la leche y se distinguen en diferentes tipos por su forma de hacerlo.
De acuerdo con una publicación de la Secretaría de Economía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), los productos engañosos son aquellos que no cumplen con lo establecido en las Normas Oficiales Mexicanas.
En el caso los quesos que no son lo que prometen algunas faltas son:
Asegurar en su etiquetado estar hechos 100% leche y no serlo.Proporcionar un menor gramaje de lo declarado.Adicionar grasa vegetal para sustituir la leche.No informar el porcentaje de uso de caseinatos.
Sin embargo, estos productos engañosos no se deben de confundir con los quesos tipo imitación que también sustituyen el uso de leche, pero respetan las regulaciones impuestas por Profeco para defender los derechos de los consumidores.
De acuerdo con Paulina Magaña, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, explicó que “la adulteración de quesos con grasas vegetales, violando la normatividad, es un asunto de, al menos, desde el año 2000… esta práctica se ha mantenido por 20 años, hasta el día de hoy”.
En 2022 se reportó en redes sociales la venta de versiones falsas de queso de bola, que de acuerdo con el Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana se caracteriza por venir envuelto en una capa gruesa de cera, en Yucatán.
¿Cómo saber si estoy comiendo queso pirata?
En México existe un vasto mundo de sabores de quesos, entre ellos se encuentran algunos como el Oaxaca, Panela o incluso el de Chihuahua. A pesar de ello, es necesario tomar en cuenta ciertas claves para determinar si un queso ha sido adulterado o cuenta con información engañosa:
En un video de Ken D Berry, especialista en temas de nutrición, explica que lo más importante es leer el etiquetado del producto para asegurar los componentes del alimento.El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina (Senasa), explica que los alimentos provenientes de la leche que han sido alterados o adulterados tienen un olor agrio, grumos o incluso suciedad.La falta de olor es un factor también podría indicar si es un producto falso.Si el sabor es más dulce de lo ordinario, podría ser un queso falso.Profeco explica que las imitaciones de queso no pueden hacer uso de palabras como “tipo” o “estilo”.
En conversación con la Gaceta UNAM, el especialista Aarón Fernando González Córdova explicó lo siguiente en relación con la falsificación de algunos alimentos:
“Esta es una carrera contra el tiempo, caminan las estrategias que se usan para falsificar los alimentos, pero también los métodos por medio de los cuales podemos detectar esas alteraciones”. De igual manera, reveló que algunas personas están perdiendo la percepción sensorial de cierta comida.
En el caso de los quesos y los productos lácteos su sustitución como ingredientes principales afecta a las personas que trabajan directamente con la leche como materia prima.
Asimismo, Profeco explica que algunos quesos deben de tener cierta composición para ser reales y no ser considerados como una imitación:
Queso Oaxaca: Un mínimo del 21.5% de proteína, 20% de grasa butírica y un máximo de 51% de humedad.Queso manchego: Debe de ser elaborado con leche pasteurizada y no debe de contener almidones.Queso panela: Un mínimo del 17% en proteína, 20% de grasa butírica y un máximo de 59% de humedad.
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