Hace unos años escuché una frase que se me quedó grabada en la mente: “Existen decisiones sobre tu carrera que van a pasar en un cuarto a puerta cerrada y sin que tú estés presente, asegúrate que las personas en ese cuarto puedan contar tu historia y estén abogando por ti.” Años más tarde he visto lo importante que es que los líderes que toman las decisiones estén al tanto de tu talento, tus habilidades y tu deseo de avanzar profesionalmente.
Alcanzar resultados no es suficiente, estudios muestran que las mujeres se postulan a un trabajo cuando sienten que cumplen cerca del cien por ciento los requisitos, mientras que los hombres sienten la misma confianza para postularse cuando cumplen con 60 por ciento.
¿Necesitamos ayuda? ¡Por supuesto! De todos los líderes que en su mayoría y por mucho tiempo han sido hombres.
En países como España, las mujeres ya casi han logrado la paridad en la fuerza de trabajo total con 47 por ciento, sin embargo, únicamente 6 por ciento de las CEO son mujeres. Hay mujeres trabajando, lo que necesitamos es que sean capaces de subir a los rangos directivos. Una buena forma de empezar es con programas de mentorías, que usualmente suelen ser creados y apoyados por las empresas y son muy buenos para desarrollar habilidades específicas. Pero para ir más allá hay que tener sponsors (patrocinadores), esa figura que aboga por ti, que está dispuesta a ser esa persona que necesitas cuando se toman decisiones y no estás presente. Estas relaciones son a largo plazo, basadas en la confianza y con intereses y objetivos alineados. Iniciar este tipo de relación no es fácil en todos los contextos culturales, pero cuando se logra, es una de las herramientas más efectivas que existen para avanzar en el desarrollo profesional. ¿Por qué son relaciones difíciles de iniciar? Tradicionalmente los sponsors apoyaban a gente con quienes ellos se sentían identificados y estos solían ser hombres más jóvenes forjando un camino similar. La mayoría de los CEO el día de hoy tienen historias de sus sponsors, quienes les abrieron las puertas para seguir, y no solo se las abrieron, si no los llevaron hacia la puerta.
Si bien no es fácil crear este tipo de relaciones tampoco es imposible, el reto está en mostrar tu impacto y que este sea considerado valioso, existen muchísimas maneras de crear impacto, el reto está en encontrar la que te haga sobresalir. Otra cosa muy importante es pedir y levantar la voz, aún existen casos de mujeres que tardan mucho en ser promovidas simplemente por que nunca lo pidieron. Siempre ten un plan de crecimiento, pregunta y expresa interés por el siguiente puesto. Que los líderes sepan que estás lista para la siguiente oportunidad. Y por último pide ayuda, muy pocas personas llegan lejos solas.
Comentarios recientes