La temporada de estiaje ha llegado y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló que este 2023, debido a un menor almacenamiento de las presas del Sistema Cutzamala, la capital recibirá 24 por ciento menos agua, en comparación con 2019, por lo que algunas alcaldías podrían verse afectadas.

Germán Arturo Martínez Santoyo, director de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), explicó que este año, el almacenamiento de las tres presas que alimentan el Sistema Cutzamala, tienen un acumulado de 386 millones de metros cúbicos, es decir 23.4 por ciento menos respecto al histórico de estas fechas.

Estos hechos obligarán a las autoridades capitalinas a tomar medidas para garantizar el abasto de agua a la población, que también es suministrada por pozos y el Sistema Lerma.

¿Qué alcaldías serán las más afectadas?

Hay cuatro alcaldías que no reciben suministro de agua del Lerma y el Cutzamala: Milpa Alta, Tláhuac, Xochimilco y Gustavo A. madero, las cuales tendrán atención especial.

Sin embargo, de acuerdo con la jefa de Gobierno de la CDMX, las siguientes alcaldías serán las más afectadas:

Venustiano CarranzaIztacalcoIztapalapa

¿Qué medidas implementará el gobierno de la CDMX contra la sequía?

El secretario de Desarrollo Urbano y Obra del Gobierno del Estado de México, Rafael Díaz Leal Barrueta, mencionó seis acciones concretas para contrarrestar la sequía en la Zona Metropolitana: la recuperación de mil 600 litros por segundo con la rehabilitación de la infraestructura de conducción; trabajos de automatización de la infraestructura de almacenamiento; rehabilitación de 32 pozos; la construcción de la Línea Metropolitana de 34 kilómetros, el mantenimiento mayor al Macrocircuito de Distribución y la construcción de un sistema de colectores para mejorar el saneamiento de la presa Colorines que deriva en la de Valle de Bravo.

Por otra parte, el coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), Rafael Carmona Paredes, informó que la estrategia de la capital del país ante la sequía consiste en cinco puntos fundamentales: maximización de fuentes de abastecimiento; un esquema operativo de distribución equitativa de agua; comunicación y coordinación metropolitana; acciones para el ahorro de agua; y atención ciudadana.