A pesar de las no muy alentadoras proyecciones recientes sobre el crecimiento de la economía mexicana para el 2022 (la mía incluida) debo reconocer que la tasa de crecimiento del 3 por ciento anual que recientemente dio a conocer el INEGI para el 2022 en México es, sin duda, buena noticia. Los pronósticos habían caído entre un 1.5 y 2.5 por ciento; sin embargo, este 3 por ciento de crecimiento anual superó nuestras expectativas.

Todo parece indicar que el cuarto trimestre del 2022 no fue tan débil como se esperaba, pues tuvo un crecimiento del 3.6 por ciento respecto al mismo periodo del 2021; adicionalmente, el crecimiento registrado en las actividades primarias del 6.3 por ciento, también para el cuarto trimestre, sin duda fue una de las razones del crecimiento agregado en la economía.

Desde el punto de vista del sector comercial, sabemos que las exportaciones son el principal motor de nuestra economía pues representan más del 40 por ciento del PIB. El INEGI dio a conocer recientemente los datos oportunos de la Balanza Comercial de México para el 2022. En este informe podemos observar que las exportaciones tuvieron un crecimiento anual prácticamente del 17 por ciento anual, y las importaciones crecieron un 19.6 por ciento. Sabemos que tenemos un déficit comercial, pero lo interesante de esta información es la composición de los productos que se mueven entre nuestros principales socios comerciales.

Del total de las exportaciones que hicimos como país en el 2022, las exportaciones petroleras tuvieron un crecimiento del 34.2 por ciento; sin duda creo que el valor de la mezcla mexicana de petróleo ha sido realmente favorable pues, de acuerdo con datos del Banco de México el precio promedio de la mezcla mexicana de petróleo pasó de $64.7 dólares por barril en el 2021 a $89.5 dólares para el 2022, esto es un crecimiento del 38 por ciento en el precio promedio diario del barril de petróleo.

Este incremento en el precio promedio de petróleo compensó la caída en la exportación de barriles de petróleo del 2021 al 2022. Con información de la página de datos abiertos de PEMEX podemos calcular que en el 2021 exportamos en promedio 1,018 millones de barriles diarios, mientras que en el 2022 exportamos en promedio solo 953 millones de barriles diarios, esto representó una caída del 6.4 por ciento en las exportaciones de barriles promedio diario.

Pero como lo señalamos previamente, el incremento en el precio de la mezcla mexicana de petróleo vino a compensar dicha caída y a presentar un incremento significativo en el valor de las exportaciones anuales de México.

Ahora bien, a pesar de este incremento tan importante, las exportaciones petroleras solo representan 7 por ciento, aproximadamente, del total de exportaciones mexicanas. Por su lado las exportaciones del sector automotriz, que representan un 28 por ciento del total de las exportaciones, también presentaron un incremento considerable en el año. En el 2022 las exportaciones del sector automotriz tuvieron un incremento del 18 por ciento. En realidad, las exportaciones no petroleras son el motor de la economía, pues representaron el 93.2 por ciento del total de exportaciones en el 2022.

Por otro lado, tenemos las importaciones, de las cuales las importaciones petroleras representaron el 12.3 por ciento del total, esto es el doble del valor relativo de las exportaciones petroleras. Es interesante destacar que la importación de bienes de consumo de petróleo tuvo un crecimiento de 50 por ciento en el año, mientras que los productos no petroleros importados crecieron un 22 por ciento. Claramente estamos importando más productos como gasolina y otros derivados de petróleo de bienes de consumo y bienes intermedios.

En teoría la refinería de Dos Bocas vendría a resolver este tema de las importaciones de productos derivados del petróleo, y digo en teoría porque según entiendo, la nueva refinería necesitará petróleo ligero para producir gasolina, el único problema con esto es que, México no produce suficiente petróleo ligero para producir la gasolina necesaria; así es que muy probablemente seguiremos importando productos derivados del petróleo en el futuro.

Finalmente, de acuerdo con esta información de la Balanza Comercial, podemos estimar la balanza entre exportaciones e importaciones petroleras en el país. En el 2022 exportamos $39,212.2 millones de dólares, pero importamos $74,114.4, esto implica que tenemos un déficit comercial en la compra y venta de petróleo y derivados por $34,902.2 millones de dólares, prácticamente importamos casi el doble de lo que exportamos. Creo que la estrategia para reducir este déficit no necesariamente es dejar de importar gasolinas, sino incrementar la exportación del petróleo.

En términos económicos, siempre será mejor estrategia comprar en donde nos salga más barato y exportar productos caros. A pesar de esto, la economía mexicana creció más de lo esperado en el 2022, y esto fue gracias a las exportaciones de productos manufacturados, específicamente gracias al sector industrial privado.

El autor es Decano Asociado de la Educación Continua de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, del Tec de Monterrey.