Le pedí lo siguiente: Por favor, escribe una hoja de ruta para crear una startup digital en México que sirva al mercado del deporte femenino.
Incluye al menos tres opciones de modelos de negocio, con nombres de marca atractivos para desarrollar y vender una aplicación alusiva para smartphones.
En 10 segundos, la inteligencia artificial de Open AI me respondió en inglés lo siguiente:
“1. Investiga el mercado para entender las necesidades y preferencias de las mujeres en la industria del deporte en México. Esto podría incluir la realización de encuestas, grupos focales y entrevistas con clientes potenciales”.
“2. Desarrolla una propuesta de valor clara y un modelo de negocio para la startup. Hay varias opciones a considerar, tales como:
-Un mercado en línea para ropa y equipos deportivos para mujeres.
-Una plataforma de fitness y bienestar basada en suscripción para mujeres.
-Una aplicación de redes sociales para mujeres en la industria del deporte para conectarse y apoyarse mutuamente”.
“3. Elige un nombre de marca pegadizo y memorable para la puesta en marcha. Algunas opciones a considerar podrían ser: FitFemme; Centro deportivo femenino; La liga de ella”.
“4. Crea un sitio web y una aplicación para teléfonos inteligentes para mostrar los productos o servicios que ofrece la startup”.
“5. Desarrolla una estrategia de marketing y publicidad para llegar a clientes potenciales y promover la marca. Esto podría incluir campañas en las redes sociales, marketing por correo electrónico y asociaciones con personas influyentes y otras empresas en la industria del deporte”.
“6. Inicia la startup y continúa recopilando comentarios de los clientes para mejorar y hacer crecer el negocio”.
Es un texto inédito creado a partir de la observación que las computadoras realizan acerca de cómo conversamos, qué respondemos y qué información ofrecemos. Los humanos de Open AI (www.openai.com) ofrecen el servicio de ‘chat’ o conversación con inteligencia artificial, para que los humanos la prueben y de paso siga enriqueciéndose.
Claro. Ya existen aplicaciones que ofrecen la opción de responder automáticamente en un sitio web… ¿pero esas herramientas pueden detectar posibles errores en un código con solo copiarlo? ¿Pueden darles ideas para hacer una buena posada?
Tiene carencias: solo usa el inglés y tiene información actualizada hasta 2021, por ejemplo. Pero sumado a los diseños gráficos que ya genera Open AI con su plataforma Dall-E, reconozcamos que estamos ante un parteaguas.
¿Van a sobrevivir los unicornios? Pregunté ayer, aquí. Creo que muchos sí, vienen más.
La inteligencia artificial nos acomoda a todos cuando queremos Uber; nos responde cuando buscamos algo en Internet y entretiene a muchos con videos que congenian con lo que quieren ver en TikTok.
Lo que viene es el producto de lo que todas las plataformas, mexicanas y extranjeras cosecharán con los frutos del análisis de todo lo que les hemos dicho y dado. Eso creará un mundo del que no hay precedentes.
El buró de crédito pesará menos que el Instagram y el CandyCrush para saber si les prestarán para un carro. Su smartphone entrega datos de salud que sirven para determinar cuánto tiempo les queda para pagar una hipoteca, si reciben el crédito.
Conocí a unos emprendedores que usan los datos que ustedes cedieron voluntariamente al aceptar las condiciones de sus juegos, para seguirlos geográficamente y ofrecer publicidad exterior acorde a cada zona por la que pasan ustedes y gente con gustos similares.
Sí, los unicornios y otras startups están perdiendo valor en estos días por razones que expliqué aquí ayer.
Pero esto no es la crisis de los puntocom del año 2000, cuando el Nasdaq perdió 80 por ciento y no 26 por ciento de su valor, como en este 2022. El mundo va a otro ritmo y las oportunidades, también.
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