Como en cualquier batalla, la pregunta que ronda en el ambiente es ¿quién gana y quién pierde? Por lo mismo nos dimos a la tarea de analizar, desde la perspectiva de redes sociales, cuál de las dos marchas -la del 13 o la del 27 de noviembre- tuvo mayor impacto en el espacio sociodigital.

En primer lugar es importante destacar que la marcha del 13 de noviembre, fue producto de un movimiento sociodigital inicial de #ElINENoSeToca. Es decir, pasó de una articulación descentralizada en redes sociales a una movilización, mientras que la del 27 de noviembre proviene de una instrucción centralizada para llevar a la gente a la calle. Es decir, que a la larga, la primera fue orgánica, mientras que la segunda inorgánica.

La marcha del día 13 tenía un propósito claro y compartido por todos quienes se pronunciaban en redes sociales que era la defensa del INE, por lo que todas las menciones relacionadas hacían esa referencia, mientras que la del 27 tuvo múltiples conceptos. Desde ser la marcha del pueblo, pasando por ser la del Presidente, de la 4T o simplemente de la transformación. Es decir, que no hubo un consenso intrínseco generalizado en redes sociales sobre el motivo de la marcha.

Ahora bien, en temas numéricos, medidos ambos el día de la marcha a la misma hora, la del INE tuvo menos alcance -esto es en el número de personas probables que pudieron ver un contenido relacionado con el tema- pero tuvo muchas más menciones y con mayor engagement -más de 3 a 1-.

Hay distintas variables relevantes en esta medición:

Por un lado, en la marcha de defensa del INE participaron no solo influenciadores, sino que realmente fue una movilización en redes de miles de usuarios comunes posteando su participación en la misma.El hecho de que sean más publicaciones, aunque tengan menos alcance, implica que muchos de los usuarios que participaron no tenían tanto impacto pero que sí era opinión pública digital interesada en participar.En la marcha del 27 de noviembre, los usuarios que participaron en la conversación digital eran principalmente influenciadores, lo que implica que fue menos social.Adicionalmente, entre los personajes que más reacciones obtuvieron al mandar mensajes relacionados con el evento del pasado fin de semana, eran usuarios de la oposición, lo que implica que parte del alcance sociodigital de la marcha no se logró solo por los participantes, sino por los opositores.Igualmente, el espacio mismo es importante. Mientras que la marcha de la 4T fue concentrada (tanto física como digitalmente en la Ciudad de México), la marcha del día 13 fue en múltiples ciudades, lo que permitió que la conversación (aunque mayoritariamente estuviera en el centro), realmente fuera descentralizada, en cada ciudad se hablaba de su propia marcha.

Aunque ambas marchas son de personas y el volumen importa, el espacio sociodigital se ha convertido en el lugar de mayor impacto, activo y concurrido de la interacción humana. Por lo mismo, el antes, durante y después de las movilizaciones se ven reflejadas en el entorno de las redes sociales.

Es así como podemos concluir que aunque en la calle ganó la marcha del Presidente Andrés Manuel López Obrador, en redes ganó la marcha de la defensa del INE. Por un lado fue orgánica, tuvo más usuarios hablando de ella, con mayor engagement, con una motivación compartida y producto de un movimiento.

La de la 4T requirió una planeación centralizada, no fue social, tuvo menos reacciones y parte importante de esta, fue generada por quienes estaban en contra.

Veremos qué pasará en las próximas semanas, pero lo que queda claro es que #ElINENoSeToca quedará como movimiento convertido en movilización, la de la 4T como movilización sin un movimiento.

Pero como todo en la vida, cuando se acaba la motivación, entra la disciplina. Veremos a la larga quién se impone.