Nada tiene que ver la opinión pública con la opinión publicada. Sí, nada tiene que ver y me explico.
La opinión publicada es todo aquello discutido, presentado, platicado por políticos, analistas o empresarios. Es la agenda de una minoría a la que llamamos el “círculo rojo”.
Es lo que vemos en grupos de WhatsApp, en reuniones de partido y de gobierno, en foros empresariales o académicos y en muchas de las columnas de medios de comunicación.
Mientras tanto, la opinión pública es aquello que piensan las mayorías que conforman nuestra sociedad. Lo que piensa tu amigo, tu amiga o tu vecino. Aquel que no conoce necesariamente a sus gobernantes ni está pendiente de sus redes sociales, pero que, a pesar de eso, tiene una opinión sobre su gobierno, sus partidos y sobre la comunidad que sueña.
Es aquel, que en conjunto, vota y define el rumbo de las elecciones, así como el éxito o el fracaso de un gobierno.
El problema es que la gran mayoría de las veces, las decisiones políticas se toman en función de la opinión publicada, que suele estar muy alejada de la realidad de los votantes.
Yo te preguntaría a ti que eres político o trabajas con alguno de ellos, ¿cuántas veces has detenido tus actividades del día porque apareció tu nombre o el de tu adversario en una columna o en un espacio de trascendidos? ¿cuántas veces has pensado que eso va a definir el rumbo de tu carrera política?
Pero eso sí, no le ponemos la misma atención a lo que nos comunica la gente en las redes sociales o en las calles, a lo que nos dicen los estudiantes y los trabajadores.
¿Cuántas decisiones, programas o declaraciones no tienen el resultado esperado y lo primero que comentamos es “no entiendo a la gente, ni lo que esperan de nosotros”? Y sí, quizás ese sea el problema: no conocer a la gente.
Decía Hegel que el estadista es quien logra poner en palabras los sueños de una nación. No se trata de políticos hablándole a políticos, a menos que ese sea el objetivo, se trata de políticos que escuchan a la gente y que logran presentarle un proyecto que pueda cambiar su vida.
Nada tiene que ver la opinión pública con la opinión publicada. Sí, nada tiene que ver y en la medida en que lo comprendamos, vamos a entender porque ganan los que ganan y porque pierden los que pierden.
El autor es Socio de Poligrama. Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The George Washington University y Profesor universitario en el Tecnológico de Monterrey. Twitter: @patomorelos.
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