El desarrollo urbano de las ciudades ha ido expandiendo su huella en crecimiento fuera de los centros de la ciudad. Los centros de la ciudad generalmente son en donde se encuentran los edificios y monumentos históricos desde que la ciudad fue fundada. En muchas partes de México y América Latina encontramos plazas, iglesias y oficinas de gobierno ya que fuimos colonizados por culturas europeas que centralizaban el control del poder cuando fundaban las ciudades. Hoy en día las ciudades han crecido de manera exponencial por lo que se han creado comunidades lejos de los centros de la ciudad. Sin embargo, el valor de las zonas históricas en las ciudades cada vez es de más interés del mercado y su valor se ha incrementado.

Es responsabilidad de las autoridades y la ciudadanía proteger sus centros históricos y zonas de alto patrimonio. Para el mercado extranjero, este tipo de lugares es sumamente atractivo ya que cuentan con un valor cultural, de historia y arquitectura que no se encuentra en cualquier lugar. Usualmente estas zonas históricas ya no tienen espacio para desarrollar inmuebles y se deben mantener las construcciones antiguas para mantener su valor. Sin embargo, el negocio inmobiliario en estos lugares se aprovecha por medio de la preservación y transformación de usos de suelo en dichos activos inmobiliarios. Por ejemplo, casas multifamiliar se pueden convertir en apartamentos sin modificar la estructura histórica del inmueble, así como convertir vivienda en uso comercial para establecer restaurantes o cafés dentro de un inmueble con valor cultural.

El sueño de cualquier desarrollador sería adquirir y construir en un terreno en una zona histórica que no esté desarrollado. Las características de ese desarrollo deberían de dar cumplimiento con el diseño acorde a la cultura e historia del lugar. El valor de construir en tierra disponible aledaña a centros históricos es una gran oportunidad de negocio y es difícil de encontrar.

Ahora con el uso de tecnología los desarrollos que son históricos pueden comunicarse con el usuario a través de métodos informativos contando su historia. Esto incrementa la cultura y el turismo en las ciudades. Esto también influye en la demanda de los inmuebles en dichas ubicaciones ya que incrementa el interés de compra y por consecuencia mejora la plusvalía.

Ejemplos de lugares con éxito son San Miguel de Allende, en donde los extranjeros han encontrado un lugar idóneo para vivir en medio de un ambiente cultural e histórico. El centro de Monterrey conocido como Barrio Antiguo aún tiene mucho por aprovecharse. En centro américa por ejemplo la Antigua Guatemala tiene un gran impacto en atracción al turismo siendo uno de los epicentros de la cultura del país. Aprovechemos la cultura e historia que tenemos para promover los patrimonios culturales con los que ya contamos e invertir en dichos lugares para su preservación y desarrollos sustentables con cercanía a los centros históricos.