Son de esos datos que pueden perderse en un sitio que merece más atención de la que tiene. El INEGI sacó a la luz a una comunidad de mexicanos que trabajan posiblemente desde su cama, si les da la gana.

Esto debe contarse al estilo de esa institución, con datos.

Probablemente son los mexicanos mejor pagados y sus ingresos pueden crecer: 55 mil mujeres y 287 mil hombres que cobran en promedio 88 pesos por hora, son 342 mil personajes que cobran 21 mil 120 pesos al mes.

Eso, en un país de 120 millones de personas en el que la gente promedia 15 mil 750 pesos mensuales… eso si tiene la suerte de trabajar en la economía formal (estar entre los 22 millones que tienen IMSS, vaya).

¿Y quienes forman parte de esta comunidad ‘secreta’?

Las “Personas formadas y ocupadas en el ámbito de las tecnologías de la información y comunicación”.

La información está contenida en un documento con un nombre quizás poco ‘sexy’ “Estadísticas a Propósito del Día Mundial del Internet”, que el mundo celebra hoy 17 de mayo.

¿Quién les paga a estos individuos?

Empresas, principalmente. Son ocho de cada diez los que trabajan para empresas y negocios. Le siguen aquellas y aquellos ocupados en instituciones generalmente públicas. Solo 5 por ciento está en el sector informal.

Ojo. Laboran o hacen negocios con compañías del sector financiero o para quienes requieren convertir el antiguo archivo de papel al final del pasillo, en la base de datos que se convierta en su nueva arma secreta digital. Son, en muchos casos, desarrolladores de software.

Aquí he expuesto antes la abismal diferencia entre trabajar para una empresa que hace coches, a hacerlo en una que produce lo que usan ustedes en su smartphone.

En Ford y en GM vigilan cada peso de gasto para cuidar una ganancia neta de apenas 5.2 o 6.5 por ciento. Más claro: de cada coche que venden, sus accionistas se quedan con 6.50 dólares de cada 100 que cobran.

Por eso, sus directivos y asesores les sugieren trasladar fábricas a zonas de salarios bajos… ustedes saben en dónde queda eso. China rebasó desde hace tiempo a México en materia de sueldos en la manufactura.

¿Pero qué pasa en las compañías tecnológicas? Microsoft entrega a sus propietarios 34 dólares de cada 100 cobrados. No reparan en salarios cuando se trata de mantener la innovación que les permite ofrecer precios altos.

¿Por qué tiene futuro esta comunidad de ‘tecnólogos’?

Por principio, porque les quedan más años. En este grupo detallado por el INEGI, nueve de cada 10 tienen de 15 a 49 años de edad.

Además, está el asunto de la educación. Mientras más, mejor vida.

Son 97 de cada 100 personas ocupadas en las TIC las que cuentan con educación superior; de estas últimas, 95 por ciento tiene licenciatura y 5 por ciento, una maestría. Eso les da acceso a puestos de desarrollo de software a 75 por ciento de ellos. Es ahí en donde está la clave.

Más futuro tienen también por la calidad del empleo o cliente que obtienen.

De cada 100 personas con estas ocupaciones, 92 tuvieron acceso a servicios de salud, 94 contaban con otro tipo de prestaciones como aguinaldo y vacaciones, y 94 prestaron sus servicios con un contrato escrito. Pocos tratos de palabra.

Conviene que quien esté en la escuela o quien tenga un hijo que acude a las aulas sopese que alguien de la casa entre al mundo de las personas que crean cosas verdaderamente atractivas.

Puede ser un nuevo código, pero también maravillas como ese mundo biológico fantástico exhibido en la tercera versión de la saga Guardianes de la Galaxia. Al final de la película fíjense en los créditos de la gente que diseñó esos mundos fantásticos.

Algunos de esos apellidos aluden probablemente a alguno de esos 342 mil que sí tienen futuro.