La creación de una aerolínea del Estado, controlada en su mayoría por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), es inviable, generaría incertidumbre en el mercado y afectaría a la iniciativa privada.

Documentos de la Sedena, filtrados por Guacamaya, revelan que la dependencia pretende que la empresa estatal Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares Olmeca-Maya-Mexica busca controlar 51 por ciento de las acciones de la aerolínea y no sólo 5 por ciento, como lo establece el artículo 29 de la Ley Nacional de Aeropuertos.

“Afectaría a la IP y está previsto así en la ley para que no hubiese actos de preferencia en el mercado competitivo”, indicó Fernando Gómez Suárez, analista del sector aeronáutico, quien agregó que “sería apostarle a la pérdida”.